El precio de Bitcoin ha saltado al nivel de los 64.500 dólares, registrando un alza del 3% que no refleja necesariamente una demanda fundamental sólida. Este movimiento alcista se debe principalmente a un intenso 'short squeeze', donde la liquidación masiva de posiciones cortas en derivados empujó el precio artificialmente. Los datos on-chain confirman que se liquidaron 637 BTC en un solo día, la cifra más alta desde julio, lo que amplifica la volatilidad cuando el volumen del mercado es bajo. Analistas definen este fenómeno como una 'trampa de liquidez de bajo volumen'. Antes del repunte, las tasas de financiación mostraban divergencias significativas entre plataformas, indicando una acumulación excesiva de apuestas bajistas. Si bien el precio ha tocado nuevos máximos, la ausencia de compradores reales en el mercado spot sugiere que este impulso podría ser efímero y dependiente exclusivamente de la volatilidad generada por las liquidaciones.