El experimento de Bitcoin en El Salvador celebra cinco años desde su legalización en septiembre de 2021. El balance resulta ambivalente: aunque la promesa de bancarizar a la población y abaratar remesas distó mucho de cumplirse, la iniciativa posicionó al país en el mapa global de las criptomonedas y consolidó a Nayib Bukele como referente mundial del sector. La narrativa oficial ha evolucionado hacia una estrategia de proyección internacional más que de inclusión financiera interna. Si bien se prometió reducir costos en remesas, que mueven cerca del 20% del PIB, y dar acceso a millones sin cuenta bancaria, la realidad fue modesta. El uso cotidiano de Chivo Wallet fue limitado, muchos usuarios solo lo emplearon para reclamar bonos iniciales. Investigaciones académicas confirman esta adopción baja, mientras el respaldo del FMI permanece condicionado ante las dificultades estructurales observadas.