El presupuesto de Cardano 2027 ha generado polémica al proponer que los stewards, encargados de canalizar recursos de la tesorería, también puedan solicitar subvenciones. Intersect, la organización que coordina gran parte de la gobernanza, argumenta que el proceso sigue siendo estratégico y que la última palabra sobre el gasto queda en manos de los DReps, los delegados de ADA. El cambio plantea un posible conflicto de intereses: los mismos evaluadores podrían competir por fondos. Mientras algunos ven la iniciativa como una forma de incluir a equipos con experiencia técnica, otros temen que favorezcan proyectos cercanos a sus intereses. Además, la propuesta contempla una vía de financiación directa que aún no tiene asignación concreta. La comunidad sigue debatiendo si la transparencia y la rendición de cuentas serán suficientes para evitar abusos y garantizar una distribución justa de los recursos de Cardano.