Una operación conjunta entre la policía de los Emiratos Árabes Unidos y Suecia culminó con la detención de siete personas sospechosas de liderar una red de lavado de dinero que manejó 70 millones de coronas suecas (aprox. 7,1 millones de dólares) en diez meses. El presunto cabecilla, un ciudadano sueco buscado bajo una Red Notice de Interpol, fue capturado en los Emiratos, mientras los otros seis fueron arrestados simultáneamente en Suecia. Según el Ministerio del Interior de los Emiratos, la organización utilizó criptomonedas para transferir fondos ilícitos, facilitando vínculos con el crimen organizado y asesinatos por encargo. Suecia intensifica su lucha contra el cripto delictivo; el ministro de Justicia ordenó mayores incautaciones de activos digitales tras una ola de tiroteos de pandillas que dejó 23 muertos y 30 heridos en tres años, con reclutamiento de jóvenes a través de apps cifradas. El brigadier Abdulaziz Al Ahmad aseguró que seguirán rastreando y desarticulando redes que exploten su territorio, mientras el comisario Anders Wiberg destacó la cooperación internacional como clave para el éxito.