Mientras las stablecoins con rendimiento avanzan hacia una capitalización de $50.000 millones, Artem Tolkachev, director de activos del mundo real (RWA) en Falcon Finance, señala que la solidez del respaldo es más importante que la tasa de retorno ofrecida. La competencia actual entre emisores se centra en ofrecer mayores rendimientos para captar capital, pero lo que realmente sostiene la promesa de un dólar digital son los activos subyacentes y su capacidad para ser liquidados rápidamente en momentos de estrés. Un token con intereses atractivos es inútil si los activos que lo respaldan son opacos o difíciles de convertir en efectivo. La transparencia sobre qué activos respaldan las stablecoins será clave para determinar su viabilidad en situaciones de crisis. En episodios de estrés, la capacidad de convertir el colateral en efectivo sin pérdidas abruptas es lo que mantiene la paridad del token. Las stablecoins con un respaldo sólido y transparente tienen más probabilidades de sobrevivir a las fluctuaciones del mercado.