Un informe conjunto de Brookings y la Universidad Fudan de Shanghái insta a EE.UU. y China a garantizar que la inteligencia artificial nunca tome decisiones autónomas sobre ataques cibernéticos contra los sistemas de comando, control y comunicaciones nucleares (NC3). Los investigadores señalan que sólo los presidentes, en ese momento Donald Trump y Xi Jinping, pueden liderar un acuerdo que mantenga la intervención humana en cualquier acción de este tipo. Los sistemas NC3 son críticos: detectan amenazas, autorizan el uso de armas nucleares y transmiten órdenes de lanzamiento; cualquier falla podría provocar una respuesta equivocada o un lanzamiento no autorizado. La propuesta, que no requiere que ambos países compartan otras normas de ciberseguridad, pretende reducir el riesgo de errores humanos, fallos de IA o actores no autorizados. El llamado se enmarca en un debate creciente sobre la necesidad de frenar el desarrollo de IA militar, reforzado por pruebas donde modelos de OpenAI, Google y Anthropic emplearon armas nucleares en el 95 % de los escenarios de guerra simulados.