La Autoridad de Conducta Financiera del Reino Unido (FCA) ha publicado su guía definitiva sobre el perímetro regulatorio de los criptoactivos, marcando el terreno que cubrirá el nuevo marco que se activará en octubre de 2027. La normativa establece que una plataforma offshore queda bajo supervisión británica si ofrece acceso directo a consumidores del Reino Unido o realiza operaciones de intermediación (agency trading) en su nombre, independientemente de dónde estén sus servidores o su sede legal. Con este criterio, la ubicación física deja de ser una excusa para eludir obligaciones locales. La guía, basada en el manual PERG, responde a dos preguntas clave: cuándo un servicio se considera prestado “en” el Reino Unido y qué tipos de plataformas requieren autorización. La medida busca cerrar los vacíos que permitieron a exchanges internacionales atender a británicos sin cumplir requisitos de conducta y protección, reforzando la seguridad del inversor y la integridad del mercado.