La Reserva Federal incrementó, por primera vez desde 2023, su tasa de interés de referencia al rango 3.75 %‑4.00 % en una votación unánime, mientras el presidente Kevin Warsh reconocía que la economía se había fortalecido pero que la inflación sigue siendo el problema. La medida, que contradecía la postura del presidente Donald Trump, encarece el crédito y, en teoría, desacelera el gasto, afectando a los activos de alto riesgo. Bitcoin apenas titubeó: cayó medio por ciento y cerró cerca de $75,500, una reacción contenida tras la anticipación del mercado. En el plano on‑chain, el número de transacciones diarias se mantuvo estable en torno a 300 mil y el hash rate siguió creciendo un 3 % semanal, señal de que la actividad de mineros y usuarios persiste pese al entorno de tasas altas. La subida de tipos refuerza la atracción de bonos seguros, pero la resiliencia de Bitcoin sugiere que la adopción institucional y la confianza en la red siguen robustas, aunque bajo una mayor presión de costos de financiación.