El 6 de septiembre, casi 4.000 bitcoins (aprox. 319 M USD) salieron de la reserva de la red Liquid después de que el propio software aprobara un retiro ilegítimo, sin que se comprometieran las claves privadas de los firmantes. Liquid, una sidechain de Bitcoin diseñada para transacciones rápidas y más privadas, bloquea los BTC en una reserva custodiada colectivamente, la premisa es que solo retiros válidos pueden liberarse. En este caso, el código falló y autorizó una salida que no cumplía los requisitos de seguridad, permitiendo drenar la reserva sin necesidad de robar llaves. Según TRM Labs, los atacantes devolvieron cerca del 85 % de los fondos, Bitquery documentó el movimiento y los detalles técnicos. El incidente reabre el debate sobre la seguridad del software en ecosistemas de segunda capa y su posible efecto en la confianza de los inversores y el precio de Bitcoin. La lección es clara: la protección de claves no basta, se requieren auditorías rigurosas y actualizaciones continuas del código.