Hyperliquid, el proyecto que nació como un intercambio de derivados, ha dado un paso audaz al lanzar una versión descentralizada basada en su propia blockchain. La nueva cadena, escrita en Rust y optimizada para subsegundos de confirmación, permite operar con órdenes límite y mercado con una latencia inferior a 200 ms, lo que la sitúa entre las más rápidas del sector. Además, la arquitectura elimina prácticamente las comisiones de transacción, un atractivo para traders que buscan minimizar costos. En su hoja de ruta, Hyperliquid prevé el despliegue del mainnet en el cuarto trimestre de 2023 y la emisión de su token nativo a principios de 2024, destinado a incentivar la provisión de liquidez y a financiar futuras mejoras de protocolo. Si el proyecto cumple sus objetivos, podría redefinir el modelo de DEX al combinar la seguridad de una cadena propia con la rapidez típica de soluciones L2, ampliando significativamente la adopción de derivados descentralizados.