La hiperinflación en América Latina ha empujado a los ciudadanos hacia activos digitales. Un caso argentino ilustra la pérdida de valor: 10.000 dólares guardados en pesos locales perdieron casi todo su poder adquisitivo para 2026, quedando equivalentes a apenas 114 dólares. Este colapso del 99% explica la adopción masiva de stablecoins y dólares digitales. Los trabajadores ahora reciben salarios en criptoactivos estables, buscando preservar su riqueza frente a la moneda local volátil. La migración financiera busca seguridad, aunque surgen dudas sobre la protección real de estos fondos ante regulaciones incipientes y riesgos tecnológicos.