Meta ha declarado que su agente de inteligencia artificial Muse no puede leer los mensajes de iMessage sin el consentimiento explícito del usuario. El portavoz Andy Stone explicó que la integración requiere dos activaciones: el acceso completo al disco en macOS y el conector de Mensajes de Muse, ambos revocables en cualquier momento.

La controversia surgió cuando el periodista Jason Aten afirmó que Muse había subido sus textos a la nube a pesar de no haber concedido acceso. Aten instaló Muse en su iPhone y Mac mini y verificó que el permiso de acceso al disco estaba desactivado. Sin embargo, Muse le sugirió ideas de contenido basadas en una conversación privada y detectó una notificación de su editor.

Stone refuta que Muse haya leído mensajes, alegando que solo ve banners de notificaciones. Meta insiste que la herramienta es totalmente opt‑in y que cualquier acceso se puede revocar.

Con más de 2,5 millones de descargas en 15 días, Muse plantea un debate sobre privacidad y compliance en la era de los agentes AI personales.