Michael Saylor, presidente ejecutivo de Strategy, ha declarado públicamente que quiere ver prosperar a su rival Strive, una decisión inesperada que revela la lógica subyacente de la estrategia de ambos grupos. Ambos fondos de inversión recaudan capital de accionistas y lo canalizan a la compra de Bitcoin, la criptomoneda con suministro fijo. Strategy es el mayor holder corporativo con 847 666 BTC, mientras Strive ocupa el quinto lugar con 27 462 BTC. Saylor sostiene que cada token que adquiere Strive incrementa la demanda de BTC, elevando el precio y, por ende, el valor de las reservas de ambas compañías.

Además, las dos empresas venden acciones que generan ingresos regulares a los inversores: Strategy ofrece STRC y Strive su propio token SATA. La relación se profundiza cuando Strive compró 50 millones de dólares en STRC en marzo. El CEO de Strive, Matt Cole, ha confirmado que la colaboración refuerza la confianza de los inversores y reduce los costos de financiamiento.

En síntesis, la apuesta de Saylor por Strive no solo consolida el mercado corporativo de Bitcoin, sino que también busca maximizar el valor de las reservas y la estabilidad financiera de ambas entidades.