OpenAI ha despedido a tres investigadores de seguridad tras alegaciones de que compartieron información confidencial con un grupo externo de investigación en IA, según el Wall Street Journal. La compañía sostiene que los empleados violaron sus políticas de acceso y manejo de datos sensibles, aunque no ha revelado qué información fue divulgada ni a quién se la entregó. La noticia se produjo en medio de un clima de incertidumbre interna: el CEO Sam Altman fue destituido y luego reinstalado en noviembre de 2023, y en mayo de 2024 el cofundador Ilya Sutskever y el investigador Jan Leike abandonaron la empresa. Además, la unidad de superalineación, creada para mantener el control humano sobre la IA, fue disuelta. El caso destaca la creciente presión regulatoria sobre las empresas de tecnología para garantizar la protección de datos y la seguridad de sus sistemas. La decisión de OpenAI subraya la importancia de la conformidad legal y la gestión de riesgos en el desarrollo de inteligencia artificial avanzada.