Tras una caída del 25% anual, el oro muestra señales de recuperación confirmadas por el mercado de opciones. Según Susquehanna, los inversores están dispuestos a pagar precios más elevados para apostar por subidas (calls) en lugar de protegerse con puts contra caídas. La volatilidad implícita a un mes se sitúa cerca de mínimos recientes, marcando un giro respecto al verano pasado cuando la protección era más cara. Este cambio sugiere una confianza renovada en el metal precioso, que podría estar borrando sus pérdidas acumuladas y buscando nuevos máximos. El sector crypto observa este movimiento como indicador de apetito por activos refugio tradicionales.