Los préstamos DeFi han ganado popularidad al ofrecer financiamiento sin intermediarios, conectando una wallet y depositando criptomonedas como garantía. Protocolos como Aave, Compound, MakerDAO y Liquity aplican reglas automáticas en smart contracts, eliminando la necesidad de historial crediticio. El colateral suele superar el monto del préstamo, y su valor se actualiza en tiempo real; si el precio cae, el protocolo puede liquidar la garantía para cubrir la deuda. Los tipos de interés varían diariamente según la oferta y demanda de activos. Sin embargo, los usuarios enfrentan riesgos de contrato, como bugs o vulnerabilidades, y de mercado, como la volatilidad de los tokens. En cuanto a la regulación, varios gobiernos están evaluando marcos legales para proteger a los usuarios y prevenir lavado de dinero, exigiendo compliance y transparencia en las plataformas. Comprender estos aspectos es clave antes de mover un solo dólar en un contrato inteligente.