La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser una herramienta auxiliar para convertirse en un actor económico autónomo. En este contexto, Ripple está apostando fuertemente por XRP y RLUSD como alternativas al dominante USDC. La IA no solo procesa grandes volúmenes de datos, sino que también compra acceso a APIs premium y liquida facturas por almacenamiento. Este cambio podría transformar la manera en que las criptomonedas se utilizan para pagos globales. Ripple busca posicionarse como líder en este nuevo paradigma, destacando la flexibilidad y eficiencia de XRP y RLUSD frente al USDC. La competencia entre estas soluciones es clave para determinar el futuro del ecosistema financiero descentralizado.