El banco británico Standard Chartered estima que el token AAVE podría escalar hasta los 3.500 dólares hacia el año 2030, impulsado por el crecimiento de las finanzas descentralizadas (DeFi) y la tokenización de activos del mundo real. Geoff Kendrick, jefe de investigación de activos digitales en Standard Chartered, señala que Aave ya ha superado los efectos negativos del ciberataque ocurrido en abril. Según Kendrick, el protocolo está bien posicionado para capitalizar la próxima ola de adopción. Aave es uno de los principales protocolos de préstamos descentralizados, permitiendo a usuarios depositar criptomonedas para generar rendimiento mientras otros las toman prestadas dejando garantías. Su token, AAVE, otorga derechos de gobernanza dentro del protocolo y refleja el valor percibido de la plataforma. El crecimiento esperado se basa en la expectativa de un resurgimiento del ecosistema DeFi, que permite prestar, pedir prestado e intercambiar activos mediante contratos inteligentes.