El letargo de los grandes inversores de Cardano (ADA) parece haber terminado. Desde el 4 de junio de 2026, Santiment detectó una repentina actividad en wallets que habían permanecido inactivas durante meses. El indicador de edad media del dólar invertido, que mide el tiempo que los fondos permanecen sin moverse, subió de 736 a 777 días mientras el precio de ADA caía, señalando una acumulación sin rotación. Sin embargo, entre el 4 y 5 de junio, la métrica de edad consumida mostró picos abruptos, indicando que esas direcciones comenzaron a transferir sus fondos de forma rápida. Los analistas interpretan estos movimientos como una posible decisión de vender a pérdida, reestructurar carteras o capturar ganancias. El giro en la conducta de los tenedores a largo plazo podría marcar el inicio de una nueva fase para Cardano, con mayor volatilidad y una posible reactivación del precio.