El token XRP mostró un avance moderado en los últimos días, impulsado por el repunte de la actividad de las llamadas ballenas y por la creación de nuevas billeteras, la mayor en tres meses. A pesar de este impulso, la criptomoneda no logra superar la resistencia clave de los 1,10 dólares, nivel que los analistas consideran esencial para validar una recuperación sostenida. La acumulación de grandes tenedores suele interpretarse como una apuesta a medio plazo, cuando estos direcciones aumentan sus posiciones en un rango estrecho, el mercado lee una señal de confianza. Paralelamente, el récord de nuevas direcciones sugiere que el interés por XRP persiste, aunque podría tratarse de redistribuciones internas o de participantes recién llegados. El inversor minorista, por su parte, mantiene una postura defensiva, lo que limita el volumen detrás del movimiento y dificulta que cualquier ruptura sea duradera. Mientras el precio quede bajo el umbral de $1,10, el escenario seguirá dominado por la cautela de los retail y la influencia de las ballenas.