XRP ha visto cómo su fuerza relativa frente a NVIDIA ha disminuido durante años, trazando una línea de resistencia descendente que ha sido clave en su comportamiento de precios. Un analista compartió un gráfico que sugiere que un cierre por encima de esa línea podría desencadenar el próximo gran movimiento alcista del cripto. Sin embargo, BeInCrypto replicó la comparativa y probó rupturas anteriores: los picos de 2018, 2021 y 2025 se estancaron en el mismo nivel, mientras que la única ruptura real ocurrió en 2017, impulsando a XRP al alza. Para validar la hipótesis, el equipo utilizó cierres semanales, más difíciles de falsificar, dibujando la misma línea descendente sobre los máximos de fuerza relativa. El estudio muestra que, desde 2021, cada cierre semanal por encima de la línea ha sido seguido por una fuerte caída, indicando que la ruptura no garantiza un impulso positivo. En conclusión, la señal alcista es poco fiable y los inversores deben considerar la histórica tendencia bajista antes de apostar por un rebote sostenido.