El Banco de los Bancos (BIS) ha declarado que la moneda digital central puede ofrecer una privacidad comparable al efectivo, pero advierte que la tecnología aún no está lista para su despliegue comercial. En su informe Project Aurum Phase 2, el BIS detalla que, si bien la solución equilibra anonimato y transparencia, una brecha en la seguridad de un banco podría exponer datos personales de sus clientes sin revelar identidades de terceros. El informe explica que un ataque a un validador solo no sería suficiente para revelar a los usuarios finales.

El estudio se centra en los requisitos técnicos para una CBDC que preserve la privacidad, respondiendo a críticas sobre sus potenciales capacidades de vigilancia financiera. La polémica se intensifica tras el caso de Brasil, donde el código abierto de su piloto de CBDC mostró mecanismos de congelación de fondos, y la prohibición de la administración Trump de emitir una CBDC federal por motivos de estabilidad y privacidad.

Estas revelaciones subrayan la necesidad de marcos regulatorios claros y de protocolos de cumplimiento robustos que protejan la identidad de los usuarios sin comprometer la integridad financiera. La industria debe equilibrar la innovación con la responsabilidad legal y la confianza del público.