El Banco de Corea (BOK) ha iniciado una exhaustiva encuesta a 31 entidades financieras para medir su vulnerabilidad frente a crisis en el mercado de criptoactivos. El cuestionario, lanzado el 23 de octubre, cubre personal, presupuestos y actividades en cripto, además de la exposición a inversiones en compañías nacionales e internacionales. Se plantean escenarios de alto riesgo: un hackeo de la mayor casa de cambio del país, una caída brusca y sostenida de precios, y pérdidas significativas en otra institución. La investigación llega tras el ciberataque de 6,3 mil millones de dólares a Binance, atribuido a hackers nortecoreanos. Las respuestas se esperan para el miércoles. Paralelamente, bancos como KB Financial Group y plataformas como Kakao Pay están probando stablecoins, mientras el BOK promueve la emisión de monedas digitales respaldadas por el banco, aunque persisten desacuerdos sobre quiénes pueden emitirlas. Esta iniciativa refleja la creciente necesidad de compliance y regulación en el sector, con implicaciones legales que podrían redefinir la participación de las instituciones financieras en el mercado de activos virtuales.