La Comisión de Futuros de Commodities (CFTC) presentó dos propuestas que buscan delimitar el alcance de la regulación federal sobre los mercados de predicción. El primer texto redefine la categoría de “swap” para incluir los contratos de evento, abarcando apuestas sobre deportes, política, cultura y clima, y afirma que estos instrumentos son derivados sujetos a la ley de intercambio de materias primas. El segundo documento excluye expresamente los productos de juego de casino, como apuestas deportivas y juegos de mesa, de la definición de swap, calificándolos como juegos de azar tradicionales regulados por los estados. Las propuestas, con un período de comentario de 30 días, podrían desencadenar una batalla ante la Corte Suprema sobre la competencia entre jurisdicciones federal y estatal. Operadores como Kalshi y Polymarket, ya enfrentados por demandas estatales por supuestas actividades de juego ilegal, podrían ver su posición reforzada por la defensa de la CFTC de su autoridad exclusiva. Esta maniobra legislativa subraya la creciente tensión entre la regulación federal de derivados y la autonomía de los estados en la supervisión de juegos de azar.