El Dollar Cost Averaging (DCA) se ha convertido en la táctica favorita de quienes quieren invertir en Bitcoin sin ser traders. La idea es sencilla: asignar un monto fijo, por ejemplo 50 USD, y comprar cada semana, quincena o mes, sin importar el precio. Así, cuando el cripto está barato, se adquieren más unidades; cuando está caro, menos, suavizando el precio medio. Este método no garantiza ganancias, pero elimina la presión de predecir el mejor momento de entrada y reduce el impacto de las comisiones si se automatiza correctamente. La clave está en elegir una frecuencia adecuada, mantener bajas las comisiones y no abandonar el plan ante la primera caída. Con disciplina, el DCA puede convertir la volatilidad de Bitcoin en una oportunidad de promediar costos y construir una posición a largo plazo.