La Asamblea Nacional de Francia ha presentado un proyecto que obligaría a los titulares de criptomonedas a declarar cualquier wallet con un valor igual o superior a 100.000 euros (≈112.000 USD) al cierre del año fiscal. La propuesta, aún no convertida en ley, contempla multas de hasta 10.000 euros por incumplimiento. La medida, diseñada para mejorar la recaudación fiscal, ha generado indignación entre la comunidad cripto, que ve en ella una amenaza a la privacidad y la seguridad personal. Harry Halpin, CEO de la infraestructura de privacidad Nym, denunció que agentes del fisco francés han vendido datos de contribuyentes a delincuentes y advirtió que los criminales podrían usar análisis de cadena y IA para rastrear activos. Los defensores de la propuesta citan el reciente aumento de robos presenciales de cripto en Francia, mientras los opositores argumentan que la normativa expone a los usuarios a riesgos mayores. La medida, si se aprueba, requeriría que los usuarios de wallets auto‑custodiales revelen su saldo, lo que podría impulsar la adopción de monedas privadas como Zcash y el uso de VPNs. La comunidad cripto sigue vigilando la evolución legislativa y pidiendo garantías de protección de datos.