El Reino Unido ha incluido en su paquete de 38 sanciones a tres exchanges de criptomonedas y dos plataformas de pagos que, según el Departamento de Asuntos Exteriores, facilitan a Rusia eludir las restricciones financieras. Entre los objetivos están Xeltox Enterprises, que controla a Cryptomus, y las firmas kirguís TokenSpot y Tsunami Payments, ubicadas en Bishkek. Además, se sancionó a Processing KG, operador de VexPay, cuya empresa matriz es el Ministerio de Finanzas de Kirguistán, junto a su director Ulan Bukabaev.
Las sanciones abarcan congelación de activos y restricciones de servicios digitales, obligando a redes sociales, proveedores de internet y tiendas de aplicaciones a impedir el acceso de usuarios británicos a los sitios y apps de las empresas sancionadas. El gobierno describe a la red A7 como un “flujo financiero ilícito” respaldado por el Kremlin, que habría movilizado más de 90 miles de millones de dólares el año pasado, equivalente a la mitad del gasto militar ruso.
Esta acción forma parte de un esfuerzo más amplio que ya cubre a las compañías petroleras rudas Zarubezhneft e INK Capital y a 12 buques de flota sombra, con el objetivo de cortar el 90 % de la producción petrolera rusa. Las implicaciones legales y de compliance para las plataformas internacionales son profundas, pues deben demostrar cumplimiento de las nuevas normas de bloqueo y reporte de transacciones sospechosas.
