El 7 de octubre la Cardano Foundation lanzó CIP‑0113 en la mainnet, un estándar de token nativo que permite a emisores congelar, incautar y restringir activos directamente en la cadena. La propuesta, diseñada en el modelo eUTXO sin hard fork, incorpora controles de KYC, AML y sanciones, y permite bloquear direcciones o revocar fondos tras órdenes judiciales. Su objetivo principal son stablecoins, fondos tokenizados y otros activos regulados, que requieren mecanismos de cumplimiento integrados.

Aunque la noticia generó temor, el propio ADA no se convierte en un activo congelable; los controles solo se aplican a tokens que adopten el estándar. A pesar de ello, el precio de ADA cayó tras el anuncio, reflejando la incertidumbre del mercado.

El CIP‑0113 representa un paso importante hacia la convergencia entre cripto y regulación, ofreciendo a emisores herramientas legales sin sacrificar la descentralización. Sin embargo, su adopción obligará a la comunidad a revisar políticas de compliance y a los reguladores a actualizar marcos legales para proteger a los usuarios y evitar abusos.