El gobierno de EE. UU. ha movido más de $100 M en Bitcoin y BNB, según Arkham. 833,6 BTC, valorados en $71,6 M, llegaron a Coinbase Prime, donde se suele depositar para venta, aunque aún no se confirma la intención. La mayor parte de estos BTC proviene de fondos incautados de los estonios Sergei Potapenko e Ivan Turõgin, dueños de HashFlare, que vendió contratos de minería sin la potencia necesaria. También se incluyeron 264,9 BTC del hack de Bitfinex, recuperados tras la sentencia de 2016. El resto, 40,285 BNB ($31,63 M), se originó en activos de Alameda Research, vinculados a FTX. La transferencia a Coinbase Prime puede ser solo custodia, no una venta inmediata, lo que sugiere una estrategia de preservación de activos y posible futura liquidación. Esta operación refleja la creciente interacción entre autoridades y criptomonedas, destacando la importancia de la trazabilidad y la regulación en el ecosistema digital.