El gobierno de Estados Unidos trasladó hoy 9,261 bitcoins, valorados en 770 millones de dólares, a Coinbase Prime, la plataforma de custodia utilizada por el Servicio de Alguaciles Federal. La transferencia incluye 2,456 BTC recién descubiertos, lo que sugiere nuevas incautaciones por parte de las autoridades.

Según Galaxy Research, la mitad de los activos proviene de los hackeos de Bitfinex y otra parte de las incautaciones en Binance. Los movimientos on‑chain confirman que el gobierno continúa recuperando criptomonedas de fraudes pasados.

Aunque rumores de liquidaciones han circulado, la orden ejecutiva de marzo de 2025 prohíbe la venta de Bitcoin confiscado, estableciendo que estos fondos formen parte de la Reserva Estratégica de Bitcoin del país. Coinbase Prime, ya usada desde 2024 para la custodia, seguirá manejando estos activos.

Esta operación subraya la creciente interacción entre el sector público y las plataformas de cripto, reforzando la confianza institucional y la necesidad de regulaciones claras para la gestión de activos digitales confiscados.