Grecia avanza con su primer marco fiscal para activos digitales al presentar un proyecto de ley que grava con un 10 % las ganancias obtenidas por la venta de criptomonedas. La normativa, publicada el miércoles, incluye una exención anual de 500 euros (aprox. 559 $) para pequeños inversionistas. El impuesto se aplicaría sobre la diferencia entre el precio de compra y el de venta, sin distinguir entre activos o tiempo de tenencia. La propuesta responde a la necesidad de regular el creciente mercado cripto del país y de generar ingresos fiscales. Si se aprueba, los usuarios deberán declarar sus operaciones en la declaración anual de impuestos, lo que aumentará la transparencia y la trazabilidad de las transacciones. Los analistas señalan que la medida podría limitar la liquidez y la adopción de criptoactivos en Grecia, pero también establecerá un precedente para la regulación europea.