Los hackers emplearon agentes de IA para atacar la base de datos de la Iglesia Yoido Full Gospel, la megacatedral más grande del mundo, y exponer la información de 850.000 miembros. Los datos robados incluyen nombres, fechas de nacimiento y registros de cambios en números de registro, teléfonos y direcciones. En agosto, la agencia de seguridad cibernética de Corea del Sur, KISA, alertó a la iglesia, que bloqueó el acceso externo, cambió contraseñas y comenzó a notificar a los afectados. Oasis Security, la firma de ciberseguridad, localizó el archivo en un servidor extranjero que también contenía datos de la Iglesia Sarang, con 89.000 miembros y 286 empleados. El ataque mostró la utilización de sub‑agentes de IA, programas auxiliares que ejecutan tareas específicas, lo que plantea dudas sobre el papel de la inteligencia artificial en la brecha. El presidente Lee Jae‑Myung confirmó que la IA se ha usado recientemente en ataques a bancos coreanos, provocando inspecciones de emergencia por parte del regulador financiero. La Iglesia planea reemplazar su firewall y fortalecer el cumplimiento normativo para evitar futuros incidentes, mientras las autoridades investigan el alcance legal de la brecha.