El 7 de octubre de 2026, el investigador Justin Drake de la Ethereum Foundation publicó en X que la inteligencia artificial puede descifrar la firma ECDSA de Bitcoin y Ethereum antes de la llegada de los ordenadores cuánticos. Drake advierte que, al revelar la clave pública durante una transacción, los atacantes podrían obtener la clave privada en una semana con hardware GPU. Para contrarrestar, recomienda un "modo búnker": migrar masivamente fondos a direcciones nuevas cuyas llaves públicas queden ocultas tras un hash. Drake señala que la comunidad no debe entrar en pánico, pues la operación no requiere nueva criptografía ni wallets. Instó a exchanges como Binance, Bitbank, Robinhood, Bitfinex y Tether a reforzar sus almacenes fríos. Este llamado llega justo cuando la IA ha generado miles de resultados que desafían las suposiciones sobre curvas elípticas, lo que pone en duda la resistencia de los sistemas de firma actuales. La comunidad criptográfica debe evaluar si la adopción de nuevas curvas o firmas post‑quánticas es urgente para proteger los activos digitales.