En una sentencia histórica, Raheim Hamilton, de 30 años, co-creador de Empire Market, fue condenado a 40 años de prisión y una multa de $5 millones. El juez Steven C. Seeger de Chicago ordenó la confiscación de 1 230 BTC, 24,4 ETH y tres propiedades. Entre 2018 y 2020, la plataforma procesó más de cuatro millones de transacciones, por un valor de $430 millones, de los cuales $375 millones correspondían a drogas: 13,3 kg de fentanilo, 447 kg de cocaína y 103 kg de heroína. Empire Market exigía pagos en cripto y fomentaba el uso de mezcladores para ocultar fondos, lo que impulsó el flujo de monedas digitales hacia el mercado negro. La caída de Empire, tras su cierre en agosto de 2020, dejó a la comunidad cripto con mayores medidas de vigilancia y una mayor presión regulatoria sobre los exchanges y servicios de anonimato. Este caso subraya la intersección entre la adopción de Bitcoin y los riesgos de su uso ilícito, marcando un punto crítico para la industria.